Retribuciones de la militancia y paradojas de la acción colectiva

  • Daniel Gaxie Centre européen de sociologie et de science politique (CESSP). Université Paris 1
Palabras clave: acción colectiva, activismo, retribuciones, organizaciones colectivas, compromiso, trayectorias militantes, creencias e intereses /collective action, activism, rewards, collective organizations, involvement, volunteers’ careers, beliefs and interests.

Resumen

La observación muestra que la actividad militante genera ciertas retribuciones que, a su vez, fomentan la militancia. Tener en cuenta estas retribuciones es un elemento importante para la comprensión de las inversiones y las desinversiones militantes. Esta hipótesis puede parecer iconoclasta y herética para muchos actores y, también, para los investigadores. Ocurre que los universos militantes se definen como desinteresados y censuran la existencia de intereses ajenos a los de la adhesión a la causa de la acción colectiva. Asimismo, las resistencias son también efecto de las dificultades que tienen las ciencias sociales para dar cuenta de los grados de "conciencia" (o de percepción) relativos a intereses que están socialmente censurados. Desde este punto de vista, la hipótesis de las retribuciones "inconscientes" se revela tan inadecuada como la de la búsqueda deliberada y cínica. La analogía de la escotomización permite comprender cómo las retribuciones de la militancia pueden ser, al mismo tiempo, percibidas y negadas. Sin embargo, tales retribuciones, así como los costes de la acción colectiva, no existen en sí mismos, sino que se constituyen como tales a lo largo de la trayectoria militante. La importancia que se les atribuye varía según las etapas y los momentos de dicha trayectoria. Igualmente, la existencia de retribuciones depende de la adecuación entre las satisfacciones que ofrece el "estilo" de funcionamiento de una organización y las expectativas de aquellos a los que la organización es capaz de atraer. Por otra parte, la inversión en la causa es una condición de base para las retribuciones militantes. No obstante, las gratificaciones asociadas a esta inversión están en competencia con aquellas que se pueden obtener de otras actividades. Así, el atractivo de la causa es una condición básica para que las satisfacciones del compromiso puedan tener el valor suficiente (capaz de contrarrestar los costes) para favorecer la militancia. Title: Rewards of activism and paradoxes of collective action Abstract: It is easy to observe that activism in a collective organization is rewarded. Rewards are an important compo-nent of activism. They help to understand investment and disinvestment in collective action. Such hypotheses are how-ever iconoclastic and heretical. Indeed, activists are volunteers and volunteers are officially disinterested. Voluntary organizations censured specific interests of their members. They are supposed to be totally devoted to the collective aims of the organization and other concerns might endanger the authenticity of beliefs in these aims. But resistances may also be a consequence of the difficulties of social scientists to analyze how individuals deal with and vaguely perceive their censured interests. The idea that rewards are “unconscious” is as inadequate as the cynical assumption that activists deliberately strive for them. Analogy with scotomisation (blocking out) helps to understand how rewards may be vaguely perceived and repressed at the same time. Rewards, as well as charges and costs, are not intrinsic to collective action. They are set up and experienced in the course of volunteers‘ careers. Importance given to rewards and charges of activism varies according to changing stages, positions and viewpoints of each activist‘s career. The sheer existence of rewards also depends on suitability of benefits potentially provided through activities in a collective organization on the one hand, and of expectations of its members on the other hand. Devotion to the cause of a collective action is, in most cases, a reward in itself. It gives value to activism and set it up as a source of satisfactions and incentives. But rewards of a collective action are in competition with those of the other spheres of everyday life. They may stimulate collective action as long as beliefs in its cause are strong enough to bear comparison with other appeals.
Publicado
2015-07-27